Historias de Calatayud: La Dolores y los Garbanzos con congrio

José Feliú y Codina escribió La Dolores en 1891 basándose en una copla popular que, afirmó, oyó durante un viaje de Madrid a Barcelona.

José Feliú y Codina escribió esta obra en 1891 basándose en una copla popular que, afirmó, oyó durante un viaje de Madrid a Barcelona. En la actualidad, descartada la importancia de las teorías sobre su existencia real, tal como afirman algunos, el estudio se centra en la producción literaria que se produjo tras la creación del mito. Tomás Bretón compone una ópera estrenada el 16 de marzo de 1895 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, según un libreto escrito por el mismo Tomás Bretón, basándose en la obra teatral de su amigo Feliú y Codina.

Tomás Bretón

Salamanca, 1850 – Madrid, 1923
Compositor y director de orquesta español. Discípulo de Emilio Arrieta en el Conservatorio de Madrid, durante su juventud se gana la vida tocando el violín en diversas orquestas y cafés. En 1875 estrena con gran éxito su primera tentativa operística, Guzmán el Bueno. En la década de 1880 prosiguió su formación en Roma, Milán, Viena y París. A su regreso a España, dirigió la Orquesta de la Sociedad de Conciertos, con la que realiza una valiosa labor en la introducción del repertorio sinfónico europeo. Como compositor, e influido por la corriente nacionalista en boga en otros países europeos, apoyó decididamente la causa de la ópera española con títulos como Los amantes de Teruel (1889) y La Dolores (1894), y paradójicamente recordado por una obra que él consideraba menor, La verbena de la Paloma (1894).

Bretón, precursor de la llamada “ópera española”, creó una obra llena de dramatismo pero alejada del neorromanticismo reinante en lo literario y de los estilos operísticos italianizantes, aproximándose más a lo wagneriano.

Poco después del estreno de la ópera, Feliu trasforma su obra en una novela, y aparecen segundas partes tales como las de Acevedo (“Lo que fue de la Dolores”), Fernandez Ardavín (“La hija de la Dolores”) y otros, y, sobre todo, se producen obras cinematográficas de especial interés, como la rodada en 1908 por el pionero del cine Fructuoso Gelaber, la de 1923, de Maximiliano Thous, y las de 1940 y 1947, protagonizadas y dirigidas respectivamente por Concha Piquer, de Florián Rey, e Imperio Argentina, de Benito Perojo.

“La Dolores” ha servido también como inspiración para partes memorables de la Antología de la Zarzuela en 1964, de José Tamayo.


Tras su estreno la obra fue representada 53 días seguidos en Madrid y 103 en el Tívoli de Barcelona. Más tarde fue censurada y cortada suspendiéndose las representaciones en 1923.


Archivo Municipal de Zaragoza

La leyenda

Según cuenta la leyenda, hacia 1876, en la estación de Binéfar (Huesca), José Felíu y Codina  oyó cantar a un ciego una copla. Era el inicio de la creación literaria cuya trascendencia no se valoraba en ese momento.

La obra comenzó a perfilar un escenario: aproximadamente 1830, en Calatayud, en lo que se llamaba entonces Posada de San Antón.  
La historia de La Dolores narra la vida de una joven honesta, que vive en Daroca y es seducida y abandonada por un barbero, Melchor, juerguista y mujeriego, que al cansarse de ella, se traslada a Calatayud.
Dolores va tras él para exigirle reparar su honra y en respuesta, Él se burla de ella. Entra a servir en un Mesón de Calatayud, regentado por Gaspara.
Una noche de ronda, Melchor le compone la copla. Es pretendida, a la vez, por Patricio, un rico mercader y por un sargento petulante llamado Rojas, a quienes piensa utilizar para vengarse de Melchor. Mientras, también se enamora locamente de la muchacha el sobrino de Gaspara, Lázaro, seminarista que está de vacaciones, que oculta sus sentimientos.
Dolores se entera de que Melchor va a casarse con la hija de un rico labrador, y los acontecimientos se suceden vertiginosamente, hasta que la historia termina con la muerte de Melchor al recibir una puñalada de manos de Lázaro, de quien ya está enamorada Dolores.

Trama

La historia de La Dolores narra la vida de una joven honesta, que vive en Daroca y es seducida y abandonada por un barbero, Melchor, juerguista y mujeriego, que al cansarse de ella, se traslada a Calatayud.
Dolores va tras él para exigirle reparar su honra y en respuesta, Él se burla de ella. Entra a servir en un Mesón de Calatayud, regentado por Gaspara.


Figurines de Antonio Burgos para la Dolores en Festivales de España. Museo del Teatro de Almagro


Una noche de ronda, Melchor le compone la copla. Es pretendida, a la vez, por Patricio, un rico mercader y por un sargento petulante llamado Rojas, a quienes piensa utilizar para vengarse de Melchor. Mientras, también se enamora locamente de la muchacha el sobrino de Gaspara, Lázaro, seminarista que está de vacaciones, que oculta sus sentimientos.
Dolores se entera de que Melchor va a casarse con la hija de un rico labrador, y los acontecimientos se suceden vertiginosamente, hasta que la historia termina con la muerte de Melchor al recibir una puñalada de manos de Lázaro, de quien ya está enamorada Dolores.

El Cinematógrafo

La historia del cine comienza el 28 de diciembre de 1895, fecha en la que los hermanos Lumière proyectaron públicamente la salida de obreros de una fábrica francesa en Lyon.

La Dolores, 1908. Gelaber y Gimeno

El éxito de este invento fue inmediato, no sólo en Francia, sino también en toda Europa y América del Norte. En un año los hermanos Lumière creaban más de 500 películas, marcadas por la ausencia de actores y los decorados naturales, la brevedad, la ausencia de montaje y la posición fija de la cámara. El desarrollo de las nuevas técnicas cinematográficas, de una mayor narrativa, y la elaboración de los primeros guiones de ficción, provocó que los hermanos Lumière quedaran en segundo plano.
El arte de la cinematografía alcanzó su plena madurez antes de la aparición de las películas con sonido. Dado que el cine mudo no podía servirse de audio sincronizado con la imagen para presentar los diálogos, se añadían títulos para aclarar la situación a la audiencia o para mostrar conversaciones importantes.

En los años veinte del siglo XX surge una nueva tecnología que permite a los cineastas agregar una banda sonora a los films, ya sea de diálogos, música o efectos sonoros, que aparecerán sincronizados con la imagen en movimiento.
Mientras que la incorporación del sonido fue rápida y determinó la desaparición del relator y los músicos en vivo, el color tardó más en ser adoptado por el cine. El público era relativamente indiferente a la fotografía en color opuestamente al blanco y negro. Pero al mejorar los procesos de registro del color y disminuir los costes frente al blanco y negro, más películas se filmaron en color.

La ópera

Se representó por última vez en el Teatro Real en octubre de 2004, siendo director escénico José Carlos Plaza y director musical: Antoni Ros Marbá. Y como intérpretes: Elisabete Matos, Alfredo Portilla, Stefano Palatchi, Cecilia Díaz, Ángel Ódena y Enrique Baquerizo entre otros.

De esta última representación se grabó el primer DVD de esta ópera que, además incorpora un segundo DVD de extras y un libreto de 32 páginas con información detallada del autor, de la obra y de sus intérpretes.

Entre la información que aporta el libreto merecen destacarse la de tres grandes críticos. Para Guillermo Morphy, protector de Bretón, Casals y Albéniz entre otros destacados músicos, “La Dolores es una ópera española por los cuatro costados. En efecto, su argumento, personajes, lugar de acción, música y cuadros populares, todo nos lleva a la España de finales de siglo, próxima a desembocar en la crisis del 98”. Para Emilio Casares, “Con su estreno por fin se pudo contemplar en España el éxito total de una ópera nuestra… La Dolores es también el fruto de una época, de una necesidad y de unas circunstancias: el deseo continuo a lo largo del siglo XIX de llegar a una gran ópera nacional española”. Y, por último, para José Carlos Plaza, Premio Nacional de Teatro, y director de escena de La Dolores, “Solana, Valle, Goya, Buñuel han estado sobrevolando nuestro trabajo. Ellos y tantos más, supieron desnudar una parte del alma española y expresarlo con dolor a través del arte. Bretón, con su Dolores, es una pieza más de esta cadena. Muestra una parte de España, la España oscurantista y represora que, aunque los tiempos la barnicen de modernidad, todavía da zarpazos desgarradores”.

Wikipedia

Mientas disfruta con el vídeo de Romance de la Dolores, con la interpretación de Luis Felipe Alegre, Carme Orte, del Silbo Vulnerado, textos de Grassa Toro y la colaboración en escenografía de Gamboa. Realización J. Miguel Iranzo.

Romance de la Dolores

Los romances de ciegos
Desde el siglo XVII hasta bien entrado el XIX, los pliegos de cordel fueron vehículo de transmisión de romances populares, realizados por autores que contaban las más diversas historias acompañadas de grabados.
La necesidad de rebajar el costo de la edición -ya que se vendían a muy bajo precio-, hizo que se copiaran textos anteriores y que un mismo grabado sirviera una y otra vez para diferentes historias.
Sus temas centrales procedían de la tradición del romancero y del teatro barroco, donde predominaban la pompa y el boato.
Así, la gran tradición barroca, desdeñada por los eruditos ilustrados del siglo XVIII, pervivió en estos pliegos consumidos por las clases más humildes.
También trataban temas de actualidad: narraciones basadas en acontecimientos reales, como crímenes, hechos históricos, acontecimientos políticos, etc.

Otros enlaces

https://paisajesonoro.eu/audioguias/audioguia-de-calatayud/

Una receta tradicional bilbilitana

Garbanzos con Congrio a la bilbilitana
Tiempo de preparación
8 h
Tiempo de cocción
1 h 30 min
Tiempo total
9 h 30 min
 

Los Garbanzos con Congrio a la bilbilitana es, sin duda, la receta bilbilitana por excelencia, conocida y cocinada durante años.

El congrio seco se sigue consumiendo en Calatayud como en auténtico plato de fiesta. Por ello existen aún hoy en día tres secaderos en Muxía que siguen elaborando el congrio seco de forma artesanal.

Con el desarrollo de las comunicaciones terrestres, y el declive de la industria de la soga, el congrio dejó de consumirse en grandes cantidades en Calatayud. La mayoría de secaderos se vieron afectados por la caída del consumo y tuvieron que cerrar sus puertas.

Hoy en día, casi el 80 % de su producción total va destinado al comercio y restaurantes bilbilitanos.

Plato: Potajes
Cocina: Aragonesa
Palabras clave: Calatayud, Congrio, Legumbres, Muxía, Potaje
Raciones: 6 personas
Autor: Alquitara – Global Accesible ASC
Ingredientes
  • 400 grs. garbanzos
  • 100 grs. congrio seco o cecial
  • 2 und huevos
  • 1/2 cebolla
  • 50 grs harina
  • 1 hoja laurel
  • aceite virgen de oliva del tipo arberquina
  • agua
  • sal
  • pan para freir en tacos
Elaboración paso a paso
  1. Poner los garbanzos a remojo con agua caliente la noche anterior.

  2. Cortar el congrio y meter en agua fría a remojar 6-8 horas.

  3. Cambiar el agua a los garbanzos, poner agua caliente, añadir el congrio y la cebolla y poner a cocer en olla exprés entre 7-8 minutos.

  4. Abrir la olla, retirar la cebolla y el congrio.

  5. Cocer los huevos.

  6. Cortar el congrio en trozos regulares y reservar.

  7. Hacer la picada; freír las almendras en el aceite y una vez fritas retirar al mortero, hacer lo mismo con el ajo y las hojas de perejil.

    Freir unos dados de pan e incorporar a la majada.


    Picar bien todo junto, añadir unos garbanzos, majar todo bien e incorporar la picada a la olla.

  8. Llevar a ebullición, poner el congrio de nuevo en la olla y rectificar sazonamiento.

  9. Emplatar los garbanzos con el congrio y rallar un poco de huevo duro encima.

Vídeo

Notas de la Receta

Ésta es, sin duda, la receta bilbilitana por excelencia, conocida y cocinada durante años. Detrás del congrio más emblemático de Calatayud hay un razonamiento y una justificación histórica. Antiguamente en esta ciudad se manufacturaban cuerdas para barcos que posteriormente ponían rumbo a los distintos puertos para comercializarlas. Y aquellos que salían de Calatayud provistos de sogas volvían cargados de congrio, por supuesto salado para garantizar su conservación. Por este motivo, este pescado está tremendamente arraigado a la culinaria tradicional de la zona.

Se tiene constancia de la elaboración de ésta receta en Calatayud, desde hace mas de cinco siglos.

El congrio seco, se sigue consumiendo en Calatayud, pasando a ser casi un “manjar” propio de fiestas de guardar y ocasiones especiales. Gracias a esto, existen hoy en día tres secaderos en Muxía que siguen elaborando el congrio seco de forma artesanal. Casi el 80 % de su producción total va destinado al comercio y restaurantes bilbilitanos.

 

El congrio seco, nexo de unión entre Calatayud y la costa gallega desde hace más de 500 años
Heraldo de Aragón

La historia del congrio seco, Muxía y Calatayud no es, ni mucho menos, nueva. Los bilbilitanos empezaron a incluir el congrio seco a sus fogones hace más de cinco siglos. De hecho, la primera referencia de este alimento que se conserva en los archivos de la localidad zaragozana data del 12 de enero de 1446. Entonces, una potente industria soguera con base en Calatayud suministraba cuerdas y cabos por todos los puertos de España.

Cuando los sogueros bilbilitanos acudían al puerto de Muxía a cerrar sus tratos, el viaje de vuelta siempre lo hacían de cargado. En esta localidad de la Costa da Morte descubrieron los artesanos el congrio. Sin embargo, era un producto fresco que no podían llevar a sus hogares: con un viaje tan largo se echaría a perder.

A los pescadores gallegos se les ocurrió que podían secarlo y así, sin incoveniente alguno, el alimento llegaría apto para el consumo a Calatayud y a cualquier parte sin importar el tiempo de transporte. El congrio seco se popularizó de tal forma entre los bilbilitanos, que los secaderos en Muxía aumentaron exponencialmente.

Pero un día el trato comercial que iba viento en popa, se frenó en seco. Con el desarrollo de las comunicaciones terrestres, y el declive de la industria de la soga, el congrio dejó de consumirse en grandes cantidades en Calatayud. La mayoría de secaderos se vieron afectados por la caída del consumo y tuvieron que cerrar sus puertas.

Pero, aunque discreto, el consumo de congrio seco en Calatayud continuó, pasó de ser un alimento del pueblo llano, a ser un manjar propio de fiestas de guardar y ocasiones especiales. Todo ello gracias a tres secaderos muxianos que, trabajando de forma artesanal, han conseguido llegar hasta nuestros días.

Heraldo de Aragón

ACTUALIZADA 19/1/2012 A LAS 00:36
  • M. TRAGACETE. ZARAGOZA