Caminos de Ronda

“Yo sentía gran curiosidad por conocer a José Pla, pero al mismo tiempo temía encontrarme con un falso personaje, con un farsante empeñado en representar el papel de José Pla. Felizmente no fue así. Pla resultó ser un hombre de verdad, del cual me impresionó su espontaneidad creativa, su economía verbal, su patetismo, su soledad y su matafísico cabreo”. (La Vanguardia – 1997)

“Pla dice de sí mismo que él no es un literato, sino simplemente un payés que escribe. Su apellido es el de una familia que durante siglos ha vivido, sin interrupción, en una aislada masía de la parroquia de Llofriu (Baix Empordà) y en donde, actualmente, sigue viviendo el escritor /…/ Bajo la inmensa campana de la chimenea hay una mesa redonda en la que se come, se bebe, se escribe, se lee, se conversa o se dormita. Es el corazón de la vivienda. […]” Salvador Paniker La Vanguardia 1997

Me ha parecido buena entrada para hablar de los Caminos de Ronda citar a un ampurdanés y catalán que los conoció y que debió pisar mas de uno de ellos.

Las pequeñas calas que se descubren en los caminos de ronda
Las pequeñas calas que se descubren en los caminos de ronda

Los caminos de ronda son desde el siglo XIX caminos de control. Control de la población desde la costa y control la entrada de mercancías desde el mar. En la década de los 40 y 50 del siglo XX tuvieron una importancia especial por su proximidad de la frontera y la situación económica del país. Pero su origen es incierto y tal vez, milenario.

Como caminos costero, comunicaban las poblaciones, las playas y las calas que facilitarían su labor a pescadores y marineros de cabotaje. Muchas historias se hallan en sus calas y escondites roqueños, Muchas historias con protagonistas del pueblo o del Real Cuerpo de Carabineros. Muchas historias de miedo y represión y de Guardia Civil.

Carabiniers
Ronda de Carabineros

La cercana frontera y aduana, el estraperlo de posguerra, el hambre, el aislamiento de régimen después de la Segunda Guerra Mundial, la falta de penicilina, de lencería, de herramientas para el trabajo o de tabaco, crearon una ya no tan romántica empresa en las costar de Girona.

En los caminos hubo historias de amor y de dolor, de trabajadores aislados y de gente sin escrúpulos que se aprovecharon de la pobreza del pueblo.

Hoy son senderos plácidos, suaves, fáciles para el caminante; recorridos por viajeros y turistas pero sin la masificación de otras partes del litoral.

Un buena excusa para conocer unas de las partes mas entrañables y hermosas de Catalunya desde otra mirada.

S' Agaro Cami de Ronda
S’Agaro

 

 

Para hacer el sendero, disponemos de multitud de información en internet, por ejemplo: Tossa de Mar, cami de ronda nord, cala bona, cala pola, cala giverola o ami de Cadadeques a Cabo de Creus


 

 

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